
West Wing and Social Network writer, screenwriting and media craft circuit
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Follow Aaron Sorkin— it's freeBienvenidos, cinéfilos hierberos, a un nuevo episodio de Cinefilia y Otras Hierbas , cine, televisión, música y videojuegos para escuchar, soy su anfitrión, José Enrique Guzmán y hoy retomamos nuestro ciclo sobre Aaron Sorkin con unapelícula que, para muchos, es un enigma. Verán, existe un error de catálogo muy común: clasificar a Moneyball: El Juego de la Fortuna como cine deportivo. Eso es como decir que La Red Social trata sobre programación o que El Ala Oeste va de arquitectura de interiores. El filme, estrenado en el 2011 es , en realidad, la mejor película que se ha hecho jamás no sobre un deporte, sino sobre la anatomía de un deporte . Es fascinante cómo llegó esto a manos de Sorkin. Imaginen la escena: un libro técnico sobre economía, lleno de porcentajes de llegada a base y jerga estadística que haría bostezar a un actuario de seguros. Varios directores intentaron descifrarlo; Stephen Soderberg hasta quiso filmarlo como un documental de National Geographic sobre tipos con gorra. Pero entonces entró Aaron, se ajustó los anteojos y dijo: 'Esto no es matemáticas, es una guerra ideológica' . Inyectó su característico ritmo de ametralladora en una oficina de Oakland y transformó una hoja de cálculo en una epopeya humana sobre la redención. Lo curioso es que esta cinta ocupa un lugar único en nuestro ciclo: es la única película donde Sorkin comparte el crédito de guion , en este caso con el brillante Steven Zaillian . Zaillian, el hombre detrás de La Lista de Schindler , ya había construido una estructura sólida y austera antes de que Sorkin llegarapara añadir esa efervescencia verbal. Lejos de ser un duelo de egos, fue una simbiosis extraña: Zaillian puso el esqueleto de acero y Sorkin el sistema nervioso de alta tensión. El resultado es un equilibrio perfecto entre la frialdad del dato y el calor de la réplica ingeniosa. La premisa —para los pocos que aún no han sido iluminados— es pura resistencia intelectual. Corre el año 2002. Billy Beane, gerente de los Atléticos de Oakland, se queda sin sus estrellas y, lo que es peor, sin un centavo. Ante el abismo, decidecometer la mayor herejía en la historia del béisbol: dejar de confiar en el 'instinto' de señores mayores que mastican tabaco y empezar a confiar en los datos de un graduado de Yale. Es David contra Goliat , pero con una computadora Dell y mucha cafeína. La cinta no solo fue un triunfo de la crítica; recaudó 110 millones de dólares y cosechó seis nominaciones al Oscar incluyendo Mejor Película, Mejor Actor para Pitt, Mejor Actor de Reparto para un sorprendente Jonah Hill y, por supuesto,Mejor Guion Adaptado para nuestra dupla estelar. También dejó su huella en los Globos de Oro y los BAFTA con múltiples menciones, consolidándose como la película de béisbol más nominada en décadas. Pero su verdadero legado no está en las vitrinas de trofeos, sino en el hecho de que hoy, desde el béisbol hasta la logística de Amazon, todos buscamos 'la falla en el sistema'. Al final, Sorkin y Zaillian nos regalaron un manifiesto sobre el valor de ser la persona más inteligente de la sala y tener el valor de que te odien por ello. Porque, como bien nos susurra la película con una media sonrisa: ¿Cómo no vas a ponerte romántico con el béisbol? Suban el volumen. Empezamos. Patreon: patreon.com/cinefiliayotrashierbas Correo: cinefiliayotrashierbas@gmail.com No olviden suscribirse, compartir este episodio y dejar un comentario y un like, eso nos ayudará a crecer y a encontrar más audiencia. ¡Que lo disfruten! #AaronSorkin #BradPitt #Cine #Oakland #Cine
Bienvenidos, cinéfilos hierberos, a un nuevo episodio de Cinefilia y Otras Hierbas, cine, televisión, música y videojuegos para escuchar. Muchas gracias por habernos esperado; sé que la pausa se sintió más larga que un plano secuencia de Alejandro González Iñárritu, pero tras un merecido descanso navideño que nos ha servido para purgar el exceso de turrón y cine de sobremesa, volvemos renovados. Soy José Enrique Guzmán, su anfitrión y aquí en las oficinas de CINEFILIA Y OTRAS HIERBAS estamos listos para retomar lo que mejor sabemos hacer: diseccionar historias que nos obsesionan. Hoy continuamos con nuestro ciclo dedicado a uno de los arquitectos del diálogo más veloces de la industria: Aaron Sorkin. Siguiendo nuestro recorrido cronológico, llegamos a la película que, para muchos, no solo es su obra maestra, sino la pieza que definió el pulso cultural de la década pasada: “La Red Social” (2010). La génesis del proyecto es casi tan fascinante como el filme. Todo empezó con un borrador de 14 páginas de Ben Mezrich para su libro Multimillonarios por accidente. Cuando Sorkin lo leyó, no vio simplemente códigos de programación; vio una tragedia griega en un campus de la Ivy League. Escribió el guion con una velocidad vertiginosa, pero el rodaje fue otra historia. David Fincher, fiel a su perfeccionismo casi patológico, obligó a los actores a repetir escenas decenas de veces. La secuencia inicial en el bar tomó 99 tomas para que ese ritmo de ametralladora sonara natural. Pero hay más: ¿sabían que Andrew Garfield tuvo que destruir su computadora en una escena tantas veces que terminó exhausto, o que Armie Hammer tuvo que trabajar con un doble de cuerpo y un riguroso sistema de CGI para interpretar a ambos gemelos Winklevoss? Incluso se dice que Fincher prohibió a los actores conocer a sus contrapartes reales antes del rodaje para no "contaminar" la visión ácida de Sorkin. La sinopsis parece sencilla: un joven brillante pero socialmente torpe crea una plataforma que cambia el mundo, solo para terminar demandado por su mejor amigo y por unos gemelos olímpicos que parecen sacados de un catálogo de Ralph Lauren. Pero bajo la superficie, es una historia sobre la traición y la paradoja de conectar al mundo mientras te quedas irremediablemente solo. Todo esto, envuelto en la banda sonora de Trent Reznor y Atticus Ross, que suena a ansiedad digital y marcó un antes y un después en el drama moderno. En taquilla, la película fue un fenómeno inusual. Con un presupuesto de unos 40 millones de dólares, logró recaudar más de 224 millones a nivel mundial, demostrando que un drama basado puramente en diálogos inteligentes podía ser un blockbuster. No solo ganó tres premios Oscar (Guion, Montaje y Música), sino que arrasó en los Globos de Oro llevándose Mejor Película Drama y Mejor Director, además de recibir el aplauso unánime de la Crítica de Cine de Nueva York y la National Board of Review. La reacción de los involucrados fue el toque final de ironía. Mark Zuckerberg intentó restarle importancia diciendo que el vestuario era lo único que habían clavado, aunque admitió que la experiencia fue "interesante". Eduardo Saverin fue más diplomático, y los Winklevoss... bueno, ellos simplemente se alegraron de que alguien los hiciera ver como personajes de una película de Fincher. “La Red Social” no solo consolidó el estilo de Sorkin, sino que cambió cómo Hollywood aborda los biopics: menos hagiografía y más autopsia psicológica. Hoy vamos a sumergirnos en su historia, sus actuaciones, su dirección, su música y, por supuesto, ese guion donde las palabras son armas de precisión. Preparen su café (o su Martini de manzana), que empezamos. Patreon: patreon.com/cinefiliayotrashierbas Correo: cinefiliayotrashierbas@gmail.com No olviden suscribirse, compartir este episodio y dejar un comentario y un
Bienvenidos, cinéfilos hierberos, a un nuevo episodio de Cinefilia y Otras Hierbas, cine, televisión, música y videojuegos para escuchar. Hoy, continuamos con nuestro ciclo dedicado al gran Aaron Sorkin –ese maestro del diálogo afilado que nos hace creer que la política puede ser tan entretenida como un partido de tenis verbal–, nos sumergimos en Charlie Wilson's War, esa película del 2007 que, admitámoslo, no es la primera que viene a la mente cuando pensamos en su filmografía, pero que destila ese ingenio sorkiniano que tanto adoramos. Imaginemos el panorama: finales de los años 80, la Guerra Fría en su apogeo, y un congresista texano llamado Charlie Wilson –conocido como "Good Time Charlie" por su afición a las fiestas, el whiskey y las compañías femeninas– que, de repente, se convierte en el artífice de la operación encubierta más grande de la historia de la CIA. La película se basa en el libro homónimo de George Crile, un tomo de 500 páginas repleto de detalles históricos que Sorkin adaptó con maestría, condensando intrigas geopolíticas en diálogos que chisporrotean como fuegos artificiales. ¿Cómo llegó Sorkin al proyecto? Pues, en un raro acto de agresividad profesional –él mismo lo admite–, leyó el libro y lo persiguió con ahínco, convirtiéndolo en el único guion que ha "cazado" de esa manera. Y vaya si lo logró: su énfasis en los personajes imperfectos pero heroicos, como Wilson, que pasa de playboy a salvador de los muyahidines afganos, es puro Sorkin, recordándonos sus obras como The West Wing, donde la burocracia se vuelve poesía. Tom Hanks interpreta a Wilson con esa calidez hankiana que hace que hasta un político corrupto parezca simpático. Detrás de cámaras, el director Mike Nichols, en lo que sería su última película, aportó su toque magistral y supo manejar el caos de enemigos históricos colaborando –pakistaníes, israelíes, afganos– en la narrativa real, algo que el guion de Sorkin plasma con ironía sutil. Julia Roberts, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams, Ned Beatty y Emily Blunt completan la constelación de estrellas de este filme que cuenta una historia tan absurda, que no puede sino ser cierta.... ¡Y lo es! La película fue bien recibida en general, con un 82% de aprobación en Rotten Tomatoes, donde se alaba cómo "entretiene e informa" gracias al guion astuto de Sorkin y actuaciones sólidas. Muchos críticos la vieron como una excelente comedia oscura basada en hechos reales, destacando a Hanks como un antihéroe encantador. Sin embargo, no todo fue aplausos: algunos la tildaron de "falsa y nada divertida", con "la peor actuación de la carrera de Roberts" En premios, brilló con 5 nominaciones a los Globos de Oro –mejor película comedia, actor para Hanks, actriz de reparto para Roberts, actor de reparto para Hoffman y guion para Sorkin–, más una nominación al Oscar para Hoffman como mejor actor de reparto. La Guerra de Charlie Wilson es, quizá, la película menos conocida y popular de Sorkin –eclipsada por hits como La Red Social o El Juicio de los 7 de Chicago–, y tal vez la más "floja" de su catálogo. Pero, no les quepa duda, incluso una "floja" de Sorkin es mejor que muchas de las producciones que inundan las pantallas hoy en día: cargada de inteligencia, humor sofisticado y una lección histórica que, con un guiño irónico, nos recuerda que la política puede ser absurdamente entretenida. ¿Listos para desentrañar más? ¡No se pierdan el episodio! Patreon: patreon.com/cinefiliayotrashierbas Correo: cinefiliayotrashierbas@gmail.com No olviden suscribirse, compartir este episodio y dejar un comentario y un like, eso nos ayudará a crecer y a encontrar más audiencia. ¡Que lo disfruten! #AaronSorkin #TomHanks #Cine #JuliaRoberts
Bienvenidos, cinéfilos hierberos, a un nuevo episodio de Cinefilia y Otras Hierbas, cine, televisión, música y videojuegos para escuchar. Hoy continuamos con nuestro ciclo dedicado a Aaron Sorkin y nos sumergiremos en el que fue su segundo guion original convertido en película: MI QUERIDO PRESIDENTE (1995). Aaron Sorkin llegó a MI QUERIDO PRESIDENTE casi por capricho de las estrellas de Hollywood. Todo comenzó con una idea sencilla de Robert Redford: "el presidente se fuga con su novia". Redford, inicialmente adjunto para protagonizar, reclutó a Sorkin tras leer su tratamiento, pero el proceso de escritura fue un torbellino personal. Aislado en una suite del Four Seasons en Los Ángeles durante semanas, Sorkin confesó haber compuesto el guion bajo el influjo diario del crack, lo que explica por qué su borrador inicial superaba las 385 páginas –más extenso que un tratado presidencial, pero con menos protocolos. Mi Querido Presidente es, en esencia, una comedia romántica con pedigrí presidencial. Seguimos a Andrew Shepherd, un viudo presidente demócrata con una aprobación del 63% y una hija adolescente, que se enamora de Sydney Ellen Wade, una lobista ambientalista feroz interpretada por Bening. Mientras Shepherd maniobra para aprobar un proyecto de ley contra el crimen –sacrificando cláusulas sobre control de armas para ganar votos–, su romance con Wade se convierte en munición para el opositor republicano Bob Rumson (Richard Dreyfuss), quien ataca su moralidad y valores familiares. Pero lo que eleva esta historia por encima del cliché romántico es el toque sorkiniano: diálogos como ráfagas de metralleta, personajes de inteligencia quirúrgica que debaten ética, medio ambiente y libertad de expresión con una elegancia que hace que la política suene casi poética. No es solo un "chico conoce chica" en la Casa Blanca; es un tapiz donde el romance se entremezcla con comentarios agudos sobre el bipartidismo, el lobby y el precio de la integridad, todo envuelto en un humor que roza lo ingenioso sin caer en lo pedante. Para Sorkin, este filme representó el salto definitivo hacia su obsesión por los pasillos del poder, consolidándolo como el cronista de la utopía política americana. Martin Sheen, aquí jefe de gabinete, ascendería a presidente en The West Wing, un rol que revitalizó su carrera y lo convirtió en sinónimo de liderazgo idealizado. MI QUERIDO PRESIDENTE es un unicornio en el paisaje cinematográfico, recordándonos que, a veces, el amor y la política pueden coexistir en armonía... al menos en la gran pantalla. ¿Listos para acompañarnos a desmenuzarla y averiguar por qué es tan genial? Patreon: patreon.com/cinefiliayotrashierbas Correo: cinefiliayotrashierbas@gmail.com No olviden suscribirse, compartir este episodio y dejar un comentario y un like, eso nos ayudará a crecer y a encontrar más audiencia. ¡Que lo disfruten! #Sorkin #MichaelDouglas #RobReiner #Cine
Bienvenidos, cinéfilos hierberos, soy José Enrique Guzmán, su anfitrión, que hoy está particularmente emocionado porque inauguramos un ciclo dedicado a uno de los titanes del guionismo contemporáneo: Aaron Sorkin. Pero antes de sumergirnos en sus palabras afiladas como bisturíes, permítanme esbozar un poco el mapa de este genio neoyorquino. Aaron Benjamin Sorkin nació en 1961 en Manhattan, en una familia que respiraba cultura por los cuatro costados: su padre era abogado y su madre, profesora. Desde joven, Sorkin se sintió atraído por el teatro, estudiando en la Universidad de Syracuse, donde se graduó en Bellas Artes con énfasis en teatro musical. Sus inicios fueron en Broadway, donde, como un joven dramaturgo ambicioso, debutó en 1989 con una obra que ya apuntaba maneras: "Cuestión de Honor". Imagínense: un chico de veintitantos años escribiendo sobre dilemas éticos en el ejército, inspirado en una anécdota real que le contó su hermana, quien era abogada naval. Esa obra fue un éxito rotundo en el off-Broadway y luego en el circuito principal, atrayendo la atención de Hollywood. De ahí, Sorkin dio el salto al cine y la televisión, convirtiéndose en un maestro de los diálogos que fluyen como un río caudaloso, pero con la precisión de un reloj suizo. Sus guiones son como partidas de ajedrez verbal: rápidos, ingeniosos y siempre un paso adelante. Ahora, para este ciclo, vamos a enfocarnos exclusivamente en su obra cinematográfica, dejando de lado –con un suspiro de resignación– sus joyas televisivas. ¿Por qué? Bueno, series como "Sports Night", "The West Wing" o "Studio 60 On the Sunset Strip", un vistazo satírico al mundo de la TV en vivo... no están disponibles en ninguna plataforma de streaming aquí en Latinoamérica, lo que nos obliga a posponer esa conversación para cuando los dioses del copyright seapiaden de nosotros. Así que, nos ceñiremos al celuloide. Por ende, hoy arrancamos con su ópera prima en la gran pantalla: " Cuestión de Honor ", de 1992. “Cuestión de Honor” es un thriller judicial que te agarra por el cuello desde el minuto uno. Ambientada en la base naval de Guantánamo, sigue a dos marines acusados de asesinar a un compañero durante un "código rojo", esa práctica no oficial de disciplina que huele a abuso de poder. El teniente Daniel Kaffee, un abogado naval interpretado por un Tom Cruise en su mejor forma de galán arrogante pero redimible, toma el caso junto a su equipo: la tenaz Jo Galloway (Demi Moore) y el astuto Sam Weinberg (Kevin Pollak). Enfrentados a un muro de silencio militar, se topan con el imponente coronel Nathan Jessup, encarnado por un Jack Nicholson que mastica el escenario con esa sonrisa lobuna suya. Kevin Bacon, Kiefer Sutherland y J.T. Walsh completan un elenco estelar queeleva el material a alturas estratosféricas. En fin, Aaron Sorkin es, probablemente, uno de los mejores –si no el mejor– guionista de Hollywood en la actualidad. Sus diálogos son como fuegos artificiales: rápidos, explosivos, cargados de inteligencia y un humor que te hace reírmientras piensas. Sus personajes no son marionetas; son mentes brillantes, a veces falibles, siempre divertidas en su complejidad humana. Y sus historias te atrapan como una red bien tejida, contadas con una maestría narrativa que haceque el tiempo vuele. Aquí en "Cinefilia y Otras Hierbas", somos fans absolutos, con devoción casi religiosa–. Así que, empecemos con la que lo inició todo, " Cuestión de Honor ", para desmenuzarla a fondo, y descubrir por qué Sorkin no solo escribe guiones, sino que reinventa el arte de contar historias. ¿Nos acompañan? Patreon: patreon.com/cinefiliayotrashierbas Correo: cinefiliayotrashierbas@gmail.com No olviden suscribirse, compartir este episodio y dejar un comentario y un like, eso nos ayudará a crecer y a encontrar más audiencia. ¡Que lo disfruten! #Sorkin #TomCru
Folytattuk és befejeztük Aaron Sorkin eddigi életművének áttekintését: Sorkin az egyik legjelentősebb hollywoodi forgatókönyvíró, aki valaha élt és dolgozott Los Angelesben. Életművén Balzachoz vagy Jókaihoz hasonlóan letörölhetetlen folt a termékenysége és a sokszínűsége is. Színészként kezdte a pályáját, de egyetemi évei alatt különböző színházakban pincérként dolgozott a Broadway-n és egész darabokat írt szalvétákra, míg a színpadon az "Őrült nők ketrece" első felvonása ment: "Az a dolgod, hogy fel-alá járkálj, de csak a szünetben. Nem csinálsz semmit egy egész felvonás alatt, és előtted végtelen mennyiségű szalvéta van...nyilván írtam" - nyilatkozta. Első sikere, az „Egy becsületbeli ügy” az ötvenes évek után ismét divatba hozta a bírósági drámákat, a „Szerelem a Fehér Házban” vagy „Az elnök emberei” az éppen regnáló clintoni „potens, dinamikus elnök”- képet erősítették. Valódi emberi portrékat mutatott be a „Pénzcsináló”- ban, olyan techmilliárdosok iránt keltett szimpátiát, mint Steve Jobs vagy Mark Zuckerberg. Szeret a politika és a média kulisszatitkairól írni, az ember másik ember felett gyakorolt hatalmának megjelenési formái érdeklik. Rendezéseiben nemcsak a kiélezett párbeszédek, hanem érzékeny árnyalatok és a valóban filmszerű megjelenítés is szerepet kapnak. Egy Sorkin által írt forgatókönyv ezer közül is felismerhető: hétköznapi élethelyzetek, feszült jelenetépítés, folyosói séta közbeni pattogós szópárbajok jellemzik. Kedvenc karaktere a lusta, idealista átlagértelmiségi, akinek van ugyan esze, tehetsége; de meg akarja úszni az életet. Azonban egy rajta túlnövő helyzetben találja magát, amiben kiderül, hogy saját magát is meglepve kivételes emberi és szakmai képességekkel rendelkezik. A színpadtól a televízión át a filmig Sorkin sorait a legjobb hollywoodi színészek mondják ki, és ő a legfrappánsabb és legemlékezetesebb sorokkal hálálja meg. A beszélgetés résztvevői: Balázsy István Bezsenyi Tamás Laska Pál A Régen minden jobb volt a Tilos Rádió hátrafelé nyilazó történelmi műsora: https://www.facebook.com/regen.minden.jobb.volt
Over the past three decades, Aaron Sorkin has staked a claim as America’s most renowned film and television writer. With a list of credits that runs from "A Few Good Men," "The American President, "The Social Network," and "Moneyball" on the big screen to "Sports Night," "The Newsroom," and his crowning achievement, "The West Wing," on TV, Sorkin's work has achieved vast popular success, critical acclaim, and cultural resonance. On this week’s episode, Hell & High Water continues its year-end review, with Heilemann and Sorkin discussing how COVID-19, Trump's final year in office, and the racial justice movement affected Hollywood in general and three of Sorkin's projects in particular: his stage version of "To Kill a Mockingbird," the reunion episode of "The West Wing," and his film "The Trial of the Chicago 7." Sorkin also offers his lists of top TV shows and movies of the year — and his favorite political films of all time. Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information. To learn more about listener data and our privacy practices visit: https://www.audacyinc.com/privacy-policy Learn more about your ad choices. Visit https://podcastchoices.com/adchoices
As one of the most successful screenwriters of modern times, Aaron Sorkin is renowned for his quickfire, rhythmic dialogue in films and television dramas including The West Wing, A Few Good Men, The Newsroom, Moneyball and The Social Network. More recently he’s directed his own screenplays with films including Molly’s Game, The Trial Of The Chicago 7 and Meet the Ricardos. Aaron Sorkin tells John Wilson how, at the age of five, his parents took him to see the Broadway musical Man of La Mancha, an experience that sparked his love of theatre. He remembers seeing Who’s Afraid Of Virginia Woolf a few years later and being entranced by the musicality of the dialogue. Debates around the family dinner table, led by his corporate lawyer father, are another source of inspiration for a writer famed for creating adversarial scenarios in courtrooms and the corridors of power. Sorkin pays tribute to his mentor, the Oscar winning screenwriter William Goldman, and explains how Goldman’s screenplay for the classic 1969 movie Butch Cassidy and the Sundance Kid offers a masterclass in dramatic dialogue. Aaron Sorkin also reflects on his writing process, and how he often gripped by ‘writer’s block’, despite being one of the most prolific screenwriters of his generation. Producer: Edwina Pitman
Aaron Sorkin's writing style is iconic – dialogue is quippy, fast-paced, and robust – the kind you got in West Wing, Newsroom, and Sports Night . And Sorkin gives us all of that in his latest film – Being the Ricardos – a Lucille Ball, Desi Arnaz biopic for which both Nicole Kidman and Javier Bardem are nominated for Oscars this season. Host Kelley Carter sits down with the writer/ director Aaron Sorkin to talk about what makes this biopic different from the Lucille Ball biopic you might expect, why he made the Kidman casting choice (it was a controversial one), and how script writing is both thrilling and agonizing all at the same time. Then, Senior Culture Critic for Andscape, Soraya McDonald , and award-winning poet, essayist, and cultural critic Kimberly Reyes , join Kelley to talk about what they thought of the film, and their feelings on the controversy from the Critics Choices Awards – spoiler: they're not happy. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices
Aaron Sorkin est un créateur touche-à-tout : scénariste, producteur, dramaturge et réalisateur. Peu connu en France, il est considéré aux États-Unis comme un des grands créateurs de sa génération. S’il fallait le resituer en deux œuvres célèbres, on pourrait rappeler qu’il a été le showrunner de la série A la Maison-Blanche, pour ses quatre premières saisons, et le scénariste du film de David Fincher sur Mark Zuckerberg : The Social Network. L’œuvre d’Aaron Sorkin est marquée par une forme d’idéalisme ou de romantisme, écrivant pour ses personnages des dialogues où ils ont une haute idée de leur métier, des valeurs qu’il faut défendre, par exemple les valeurs démocratiques, et une haute idée du collectif et de ses ressources. Le principe cardinal chez Sorkin est qu’il faut toujours élever le niveau de ce qu’on fait, aller vers le plus exigeant et le plus difficile Et Sorkin se l’applique à lui-même en visant l’intelligence et la culture du spectateur dans tout ce qu’il produit. Toutes les séries qu’il a écrites se déroulent dans un univers professionnel toujours sous pression, par exemple des journalistes dans leur salle de rédaction ou le staff du président dans à la Maison-Blanche. Très souvent il s’agit d’univers clos, où l’urgence est permanente et où le rythme trépidant de l’activité est rendu dans des dialogues qui fusent. Sorkin ne sait pas écrire des scènes d’action ; il le dit lui-même. Mais il est une dialoguiste hors-pair, car c’est par les dialogues qu’il fait passer les enjeux narratifs, les arguments et nombre de références culturelles ou politiques qui ancrent ses personnages dans des filiations précises. Parmi ces filiations se trouvent celle qui fait de l’Amérique le lieu où l’inventivité et la conviction doivent pouvoir triompher du conformisme et des pesanteurs. Il n’est dès lors pas étonnant de voir Aaron Sorkin filmer des procès, des salles de presse et bien sûr le cœur même du pouvoir et de la démocratie.
Jeff Cronenweth, ASC understands that creating a period piece such as the film, Being the Ricardos, involves lighting and set design, period costumes, hair and makeup styles, and of course, positioning the camera. For today's more sophisticated and contemporary audiences, everything must be shot in a more dynamic way than in the staid 1950's style. Jeff and director Aaron Sorkin had the TV show I Love Lucy to work from as well as photographs from the I Love Lucy set, which were invaluable for recreating scenes for the movie. They also watched films that take place in the 1950's such as LA Confidential, Carol, and Peggy Sue Got Married, to see how those filmmakers approached the time period, while carefully crafting their own unique vision of what 1952 looked like. Jeff created four looks for the time periods within Being the Ricardos: 1952, where most of the story takes place; contemporary interviews from the mid-90's by the story's narrators; the 1940's with flashbacks to when Lucy and Desi first met; and then black and white footage paying homage to I Love Lucy that represents what is going on in Lucy's imagination. For the black and white sequences, Jeff embraced the theatrical “fashion noir” look using a starlight/hard light method for portrait photography from that time period. Jeff and director Aaron Sorkin had previously worked together on The Social Network for just one scene. Being the Ricardos was their first real opportunity to collaborate for a longer amount of time. Aaron Sorkin is known for crafting fast and complex back and forth dialog, and his writing style was similar for Being the Ricardos- tight, structured, and well thought out with brilliant dialog. Jeff found Sorkin's script created a sturdy framework for the entire movie- when the script is really confident and solid, everyone else on the film has a clear map of how and where they can be creative within those parameters. As the cinematographer, Jeff knew the actors would have fast, overlapping lines and were on an emotional roller coaster as they navigate through a crisis. He used lenses with a very close focus to give the feel that the characters were in a world that made them feel vulnerable and alone. He decided to use as much contrast as possible, balancing light and dark throughout the movie while still creating richness and depth with points of light in the background. Being the Ricardos is in theaters December 10 and will be on Amazon Prime Video December 21, 2021 Find Jeff Cronenweth: https://www.ddatalent.com/client/jeff-cronenweth-asc-narrative Instagram: #jeffcronenweth Find out even more about this episode, with extensive show notes and links: http://camnoir.com//ep150/ Sponsored by Hot Rod Cameras: www.hotrodcameras.com Sponsored by Assemble: Assemble has amazing production management software. Use the code cinepod to try a month for free! https://www.assemble.tv/ Be sure to watch our YouTube video of Nate Watkin showing how Assemble works! https://youtu.be/IlpismVjab8 Sponsored by Arri: https://www.arri.com/en The Cinematography Podcast website: www.camnoir.com YouTube: https://www.youtube.com/c/TheCinematographyPodcast Facebook: @cinepod Instagram: @thecinepod Twitter: @ShortEndz
Jeff Cronenweth, ASC understands that creating a period piece such as the film, Being the Ricardos, involves lighting and set design, period costumes, hair and makeup styles, and of course, positioning the camera. For today's more sophisticated and contemporary audiences, everything must be shot in a more dynamic way than in the staid 1950's style. Jeff and director Aaron Sorkin had the TV show I Love Lucy to work from as well as photographs from the I Love Lucy set, which were invaluable for recreating scenes for the movie. They also watched films that take place in the 1950's such as LA Confidential, Carol, and Peggy Sue Got Married, to see how those filmmakers approached the time period, while carefully crafting their own unique vision of what 1952 looked like. Jeff created four looks for the time periods within Being the Ricardos: 1952, where most of the story takes place; contemporary interviews from the mid-90's by the story's narrators; the 1940's with flashbacks to when Lucy and Desi first met; and then black and white footage paying homage to I Love Lucy that represents what is going on in Lucy's imagination. For the black and white sequences, Jeff embraced the theatrical “fashion noir” look using a starlight/hard light method for portrait photography from that time period. Jeff and director Aaron Sorkin had previously worked together on The Social Network for just one scene. Being the Ricardos was their first real opportunity to collaborate for a longer amount of time. Aaron Sorkin is known for crafting fast and complex back and forth dialog, and his writing style was similar for Being the Ricardos- tight, structured, and well thought out with brilliant dialog. Jeff found Sorkin's script created a sturdy framework for the entire movie- when the script is really confident and solid, everyone else on the film has a clear map of how and where they can be creative within those parameters. As the cinematographer, Jeff knew the actors would have fast, overlapping lines and were on an emotional roller coaster as they navigate through a crisis. He used lenses with a very close focus to give the feel that the characters were in a world that made them feel vulnerable and alone. He decided to use as much contrast as possible, balancing light and dark throughout the movie while still creating richness and depth with points of light in the background. Being the Ricardos is in theaters December 10 and will be on Amazon Prime Video December 21, 2021 Find Jeff Cronenweth: https://www.ddatalent.com/client/jeff-cronenweth-asc-narrative Instagram: #jeffcronenweth Find out even more about this episode, with extensive show notes and links: http://camnoir.com//ep150/ Sponsored by Hot Rod Cameras: www.hotrodcameras.com Sponsored by Assemble: Assemble has amazing production management software. Use the code cinepod to try a month for free! https://www.assemble.tv/ Be sure to watch our YouTube video of Nate Watkin showing how Assemble works! https://youtu.be/IlpismVjab8 Sponsored by Arri: https://www.arri.com/en The Cinematography Podcast website: www.camnoir.com YouTube: https://www.youtube.com/c/TheCinematographyPodcast Facebook: @cinepod Instagram: @thecinepod Twitter: @ShortEndz The post Jeff Cronenweth, ASC on Being the Ricardos, working with Aaron Sorkin, shooting a 1950s period film first appeared on Cam Noir .